OpenStreetMap: el mapa que hacemos entre todos, y cómo mejorar tu pueblo
Qué es OpenStreetMap, quién lo hace, por qué lo usan tantas apps sin que lo sepas, en qué se diferencia del Catastro y cómo añadir tu pueblo en quince minutos.
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Puede que lo uses a diario sin saberlo. Muchas apps de deporte, de transporte y hasta de citas dibujan sus mapas con los datos de OpenStreetMap, un proyecto que funciona como la Wikipedia: cualquiera puede editarlo, y los datos son libres.
Sin él, nuestras maquetas no tendrían ni una calle. Y es una de las cosas de internet que siguen siendo tan buenas como prometían. Este artículo cuenta de dónde viene, cómo funciona y cómo arreglar el mapa de tu propio pueblo, porque casi seguro que le hace falta.
Un estudiante británico enfadado
La historia empieza en Reino Unido, en 2004. Allí los mapas buenos los hacía el Ordnance Survey, una agencia pública que cobraba por sus datos, algo que chocaba con lo que un estudiante llamado Steve Coast quería hacer. Se compró un GPS, recorrió su barrio de Londres, dibujó lo que había medido y lo compartió. La idea era tan simple como ambiciosa: si cada cual mapea lo que conoce, acabaremos teniendo el mapa del mundo. Y será de todos.
Al principio parecía una locura. Pero llegaron los voluntarios, luego las imágenes aéreas que se podían calcar, y las primeras donaciones de datos oficiales. En pocos años el mapa de muchas ciudades europeas era mejor que el de los servicios comerciales, sobre todo para cosas como senderos, pasos de peatones o tiendas de barrio.
Hoy lo sostiene una fundación pequeña, la OpenStreetMap Foundation, y millones de personas se han registrado para editarlo. Sus datos se pueden usar para casi cualquier cosa, con dos condiciones de la licencia ODbL: citar a los «colaboradores de OpenStreetMap» y, si creas una base de datos derivada y la haces pública, compartirla en las mismas condiciones.
Cuando un mapa salva vidas
El momento que convirtió a OpenStreetMap en algo más que un proyecto de aficionados llegó en enero de 2010. Tras el terremoto de Haití, Puerto Príncipe apenas tenía mapas detallados. En cuestión de días, miles de voluntarios de todo el mundo, sin moverse de casa, calcaron calles y edificios sobre fotos de satélite recién tomadas. Ese mapa acabó en las manos de los equipos de rescate.
De ahí nació el Humanitarian OpenStreetMap Team, que sigue activando a voluntarios cuando hay terremotos, epidemias o inundaciones, y que dedica mucho esfuerzo a mapear lugares que no le interesan a ninguna empresa. Es una forma muy concreta de ayudar: con un ordenador y una tarde puedes dibujar los edificios de un pueblo que necesitan unos sanitarios.
Cómo funciona por dentro
Un mapa de OpenStreetMap no es un dibujo, sino una base de datos enorme con tres tipos de piezas:
- Nodos: puntos, como una fuente o un banco.
- Vías: líneas formadas por nodos, como una calle, un río o el contorno de una casa.
- Relaciones: grupos de elementos, como una línea de autobús o los límites de un municipio.
Cada pieza lleva etiquetas de texto que dicen qué es: por ejemplo, highway=residential es una calle residencial, y amenity=bar, un bar. Nada más. Esa sencillez es la clave de su éxito, porque cualquier programa puede coger esos datos y dibujarlos como quiera. El mapa de una app de ciclismo resalta los carriles bici, el de otra de senderismo enseña los caminos y sus desniveles, y el nuestro convierte las calles en cintas blancas y los ríos en líneas azules sobre una losa.
Las diferencias con Google Maps y el Catastro
| OpenStreetMap | Google Maps | Catastro | |
|---|---|---|---|
| Quién lo hace | Voluntarios y empresas colaboradoras | Una empresa | La Administración |
| Puedes usar los datos | Sí, citando la fuente | Con grandes limitaciones | Sí, transformándolos y citando |
| Destaca en | Caminos, detalles locales, datos abiertos | Negocios, tráfico, Street View | Parcelas y edificios |
| Punto flojo | Depende de quién mapee tu zona | No es tuyo: no puedes usar sus datos libremente | No tiene calles como tal, ni cubre País Vasco y Navarra |
En un mismo sitio, cada fuente es buena para una cosa. Lo vivimos nosotros al crear las maquetas. En el centro de Verín, OpenStreetMap tenía cuando lo probamos 307 edificios, casi ninguno con altura, y el Catastro dio 3.307 partes de edificio con sus plantas. En cambio, para las calles, los ríos, los parques y la costa, OpenStreetMap es insustituible. Por eso usamos los dos.
Por qué tu pueblo seguramente necesita ayuda
Madrid y Barcelona están mapeadas con un detalle de locos. Un pueblo de 300 habitantes depende de que alguien haya pasado por allí con ganas. Y eso se nota: un camino que ya no existe, un río mal puesto, una plaza sin nombre, una fuente que nadie ha añadido.
Pero aquí hay una oportunidad preciosa: nadie conoce tu pueblo como tú. Un cartógrafo profesional no sabe que el camino de detrás de la iglesia llega hasta la fuente vieja, ni cómo llaman los vecinos al pinar. Tú sí. Y los datos que añadas aparecerán en muchas apps, para muchas personas.
Cómo editar tu pueblo en 15 minutos
- Crea una cuenta en openstreetmap.org. Es gratis, pero si eres menor de edad, pídele ayuda a un adulto.
- Busca tu pueblo y haz zoom hasta tu zona.
- Pulsa «Editar». Se abre iD, un editor que funciona en el navegador. La primera vez te ofrece un tutorial corto. Hazlo: te ahorrará errores.
- Empieza por algo pequeño. Añade una fuente, un banco o el nombre de una calle que falte. Se pulsa «Punto», se coloca, y se elige qué es.
- Guarda con un comentario, por ejemplo: «Añadida la fuente de la plaza». Tus cambios se publican enseguida, aunque algunas apps tardan un tiempo en actualizar sus mapas.
Qué se puede añadir a un pueblo
Si quieres que tu pueblo quede bien, esta lista te da para varias tardes:
- Lo básico: calles con su nombre, sendas, y caminos rurales con su estado.
- Lo que usa la gente: la farmacia, el bar, la tienda, el consultorio, la parada de autobús y el horario si lo conoces.
- Lo útil de verdad: fuentes con agua potable, zonas de aparcamiento, desfibriladores y bancos para descansar. Para los excursionistas, una fuente en un mapa vale oro.
- Lo que da carácter: ermitas, lavaderos, hornos, cruceiros, hórreos, miradores y pozos.
- Los nombres de siempre: los que solo conoce la gente de allí. Se pueden añadir con etiquetas como
loc_name, y es una forma de que no se pierdan.
Si prefieres algo más cómodo, StreetComplete es una app para Android que te va haciendo preguntas sencillas mientras paseas: «¿qué superficie tiene este camino?», «¿tiene banco esta parada?». Parece un juego, y mejora el mapa sin que tengas que saber nada de edición.
Apps que puedes usar en vez de las de siempre
También puedes aprovecharlo directamente. Organic Maps y OsmAnd son apps de navegación que funcionan sin conexión, algo que se agradece en muchas zonas de montaña o en pueblos sin cobertura, donde descargarse el mapa antes de salir marca la diferencia. Y son gratuitas o tienen versiones que lo son.
Un mapa no es un dibujo: es una memoria colectiva
Lo que más nos gusta de OpenStreetMap es lo que dice de nosotros. Hay miles de personas que dedican sus tardes a dibujar caminos que quizá nunca volverán a pisar, sin pedir nada a cambio, para que quien venga detrás no se pierda. Es de lo más parecido al trabajo de aquellos topógrafos que recorrían España con una mula, solo que ahora lo puede hacer cualquiera.
Si tu pueblo está poco mapeado, mejóralo y deja escrito lo que solo sabéis los de allí. Puede que algún día nos sirva de algo a nosotros, y quizá a alguien que lo busque desde muy lejos para ver de dónde vinieron sus abuelos.